domingo, 8 de abril de 2018

Buena Práctica

Como última actividad de esta sesión debíamos consultar las diferentes páginas webs que nos proponían y analizar dos ejemplos de buenas prácticas usando recursos digitales en contextos de atención a la diversidad. En nuestro caso, hemos escogido las siguientes experiencias:


Nuevas Tecnologías y Aprendizaje Matemático en niños con Síndrome de Down”

Se trata de un trabajo de investigación realizado por Juana María Ortega Tudela que tiene como objetivo mostrar las ventajas que ofrecen las nuevas tecnologías basadas en imágenes y las posibilidades de la enseñanza multimedia para que los niños/as con Síndrome de Down adquiera con mayor facilidad determinados conceptos matemáticos como el número, el contento y la cantidad.

El trabajo se llevó a cabo con un total de 18 alumnos con edades comprendidas entre los 4 y los 10 años de la ciudad de Jaén.

Para ello en este artículo se centran, en primer lugar, en las características psicoevolutivas de las personas con Síndrome de Down de manera detallada y su incidencia en algunos países de Europa. Posteriormente nos plantean una clasificación de cinco tipos de programas según el grado de control del usuario (programas tutoriales, Bases de datos, simuladores, constructores y programas de herramientas) y además, os hace una referencia a las características de los buenos programas educativos multimedia que se deben tener en cuenta a la hora de seleccionar un programa para trabajar con este colectivo.

A partir del capítulo V se desarrolla el planteamiento de la investigación. Para la puesta en práctica de este proyecto trabajaron con grupos equivalentes. Todas las sesiones se realizaron de forma individualizada y para asegurar los resultados objetivos del trabajo, se controló que los niños/as no recibieran ningún tipo de enseñanza respecto a los contenidos evaluables fuera del contexto de estudio. Las sesiones contaban con el apoyo del profesional que trabajaba habitualmente con el niño/a. El programa consta de cinco pruebas en total que evalúan diferentes aspectos del desarrollo matemático.

En las conclusiones se tuvieron en cuenta dos variables: la comparación de los dos grupos desde la primera hasta la última sesión y la comparación de las condiciones tanto antes como después de la prueba. Los resultados obtenidos a partir de este estudio muestran que los niños que llevaron a cabo aprendizajes multimedia demuestran haber adquirido conocimientos y habilidades relacionadas con el conteo y cantidad que no presentan los del grupo de control o lo hacen en menor medida, por lo tanto se puede decir que el uso de programas multimedia  optimiza el aprendizaje de los contenidos para los niños/as con Síndrome de Down.

En cuanto a su utilidad, como docentes, nos facilita la planificación de los procesos educativos de nuestra aula a la hora de trabajar con alumnado con Síndrome de Down, pues la aplicación de dichos recursos multimedia favorece la mejor adquisición de conocimientos por parte de estos. Debemos tener en cuenta que este estudio se centra principalmente en contenidos matemáticos, pero en sus conclusiones se recoge que esta mejoría debería tenerse en cuenta para utilizar estos recursos en otras áreas y aprovechas así su  beneficio.



“Programa para manejar el móvil con chicos con Síndrome de Down”

Se trata de un programa llevado a cabo por ASSIDO, asociación que empezó trabajando con niños/as con Síndrome de Down para después hacerlo con jóvenes y adultos.

Consiste en la realización de un taller formado por grupos reducidos  para favorecer una mayor individualización y formado por seis jóvenes con edades comprendidas entre los 15 y los 16 años, integrados en la ESO y con una escritura funcional adquirida.

Tiene como objetivo que estos alumnos/as se familiaricen con las nuevas tecnologías y con el teléfono móvil concretamente. Para ello le proporcionarán a los alumnos/as los conocimientos necesarios para manejarlo, favoreciendo su integración social y mejorando su autoestima.

Para llevar a cabo este programa se estructuró en siete sesiones en las que realizaban diferentes actividades. Cada sesión es de una hora y media en la cual, la primera hora se dedicaba siempre al repaso de contenidos del día anterior. Además de esto, cómo rutina el docente pedía en todas las sesiones que desmontasen el teléfono. Este programa además exigía la colaboración con las familias a través de un intercambio de información constante.
A modo de conclusión, los resultados generales fueron muy satisfactorios pues los propios chicos comprobaron como aprendían a superar las dificultades que le suponía una tecnología como la del teléfono móvil. Además de conseguir los objetivos propuestos en el programa, también se lograron otros objetivos que no se habían propuesto como a mejora de las relaciones entre los componentes del grupo, una mayor autonomía de los chicos por parte de las familias y un descenso de la ansiedad de los padres.

En el propio programa manifiestan que están abiertos a posibles modificaciones para alcanzar mejoras ya que es la primera vez que lo llevan a cabo.

Teniendo en cuenta esto, debemos considerar que la utilización de los teléfonos móviles, además de favorecer las relaciones sociales de los chicos, también pueden ser un buen recursos para motivarlos y para trabajar diferentes contenidos en el aula, aspecto que no tienen en cuenta en el programa, aunque es cierto que únicamente está dirigido al aprendizaje del manejo de este recurso.



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